Para una juventud política como la mía, Diego Arria significó algo distinto a lo tradicional que habíamos visto. Lo conocí en 1978 y él seguramente ni lo recordará. Vivía yo en Maracay, estado Aragua, en La Barraca. Todos los jóvenes estaban entusiasmados con Renny Ottolina. Luego de su muerte muchos quedaron en shock. Otro joven me llevó a un acto de este “candidato” que para mí en ese momento lucía mágico: “Dale tu mano a Diego”, se oía un jingle interpretado por una banda de rock. Diego Arria significó una manera irreverente de ver la política, muy lejos de ese pragmatismo que significaba Luis Herrera, Piñerúa, … Luego yo seguí por otros caminos pero no le perdí la vista a este personaje que a mi juicio sigue significando una “manera distinta de ver la política”, un new way.
Y ustedes dirán cómo una persona de esta edad puede significar una renovación a una actividad tan llena de “cambios”. Porque realmente la política como la historia es cíclica y los hechos con sus variantes se repiten. Por algo si ustedes ven la conformación de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) o del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se percatarán de una “vieja generación” que sigue hablándonos por boca de otros, de cambios, y todos pasan de los 60 y de los 70: Luis Miquelena, Teodoro Petkoff, Luis Ramón Guillermo Aveledo, José Vicente Rangel, Fernando Soto Rojas. Ninguno de ellos cree en el retiro y muchos tienen plataformas políticas a su disposición que ya tienen 20 o 30 años. Entonces no es de extrañar que este hombre llamado Diego Arria quiera seguir en la pelea por ese poder que de alguna manera ejerce a través de su actividad pública. Diego Arria compartió con ellos pero no fue como ellos. Su enviroment fue otro. Quizá su tiempo ya pasó, salvo que una coyuntura se presente. El estuvo allí, junto con los que han manejado el país y también ha estado directa e indirectamente con los que han influenciado en el planeta.
Gracias a la tecnología lo he conocido. Creo que su interés sigue siendo el mismo: Venezuela y la acción política de quienes manejan o pretenden manejar el país. No desmaya. Cazó la pelea con el presidente Hugo Chávez y dice que no va a desmayar. “Chávez me montó en el ring y conozco bien las reglas del boxeo, que si uno de los boxeadores no lanza un golpe se detiene la pelea”. Conversamos algunos tópicos y me pareció importante hacerlo del conocimiento público. Link


